Tras mucho tiempo permaneciendo en silencio… llegó la hora de romperlo.
Me gusta escribir en una bitácora. Mucho más que en cualquier otra red social. Sobretodo cuando están limitadas a 140 caracteres. Eso es un invento del demonio que no quiere que nos entendamos. Sólo que nos dediquemos a soltar soflamas incendiarias sin lugar alguno a la justificación de nuestras palabras.
Es verdad que eso también podemos hacerlo desde una bitácora. Soltar cualquier tipo de idea/concepto/teoría sin nada que lo apoye. Algo que nos permita comprender si hay o no hay alguna base para lo que se afirma. Muchas veces categóricamente y sin opción a opinión contraria. Me gustó mucho el artículo de Jota al respecto de las redes sociales.
Tampoco os voy a engañar. He probado Twitter y sigo en él. De momento. Posiblemente cometiendo esos mismos errores que ahora critico. Pero eso mismo me ha impulsado a retomar la bitácora. Twitter es en realidad un estupendo megáfono. Para mí esa es la verdadera utilidad de Twitter.
Yo creo que el contenido de calidad puede estar en cualquier sitio pero es casi imposible encajarlo en 140 caracteres. Y hacerlo todos los días varias veces al día. Bajo mi punta de vista poco más que conversaciones de bar. Todos hablan y nadie se escucha. No hay diálogo. No hay comunicación. No hay contraste de opiniones. Difícil extraer conocimiento, por tanto, de semejante ruido.
Da igual. Ahí me encontraréis:http://twitter.com/#!/byVillacampa
¿Qué pasó con la bitácora?
Que un atacante aprovechó un agujero de seguridad de otra bitácora instalada en el mismo servidor, tuve que limpiarlo… y aquí estoy. Valorando qué contenido del que generé merece realmente la pena que vuelva a estar disponible. Yo creo que poco. Pero Radio Villa Libre seguro que sí. Volverá a estar aquí. Aunque no vuelva a hacer nunca más un programa. Pero de los realizados hasta el momento no me arrepiento. Me gustan. Con sus bondades y defectos. Y volverán a estar disponibles.
¿Volveré a hacer radio?
Yo creo que sí. Pero no ahora. Todavía no.
¿Qué fue de mí todo este tiempo?
Desaparecí al poco de que la empresa para la que trabajaba en su momento cerrara. La crisis, que tanto predije aquí, se la comió. E inevitablemente mi puesto de trabajo también. Aproveché para cerrar yo otros temas que permanecían abiertos mucho tiempo. Cerré los más importantes. Y volví a trabajar.
Con un ojo estupendo para escoger la empresa. Se llamaba Microgénesis Media. Allí trabajé durante más de año y medio en proyectos de plataformas de video on demand (VOD). Fuimos en parte pioneros de dicho mercado en España (no del todo, pero casi).
Wuaki nació un tiempo después que nosotros.
Y un ruso que trabajaba para Tuenti nos despreció, cuando el proyecto se estaba incubando, diciendo que él montaba lo mismo en menos de 6 meses. Desde que anunciaron Youzee hasta que empezaron las pruebas con el servicio ha pasado casi un año. (9 de febrero 2011 – 1 de diciembre 2011). Se anunciaron después de empezar nosotros la fase de pruebas. Y ellos aún siguen en pruebas y apenas acaban de anunciar su software en pruebas para Samsung SMART TV.
Nosotros salimos desde el inicio con dicha plataforma soportada porque era el núcleo de nuestro primer proyecto: Samsung Movies.
Todo tiene su tiempo. Supongo que el ruso habrá aprendido la lección. Nosotros nos reímos mucho cuando nos reunimos todos los compañeros de aquel viaje y recordamos lo que vivimos y sufrimos. Y la anécdota del ruso siempre sale a escena.
Nuestra plataforma seguramente era peor tecnológicamente hablando. Más insegura. Más llena de errores. Pero salió a la luz en 6 meses con 9 desarrolladores que realizaron software para SMART TVs, móviles Android, navegadores web, software de ingesta y gestión de catálogo, software de venta de catálogo online, y API para clientes de la plataforma de distribución de vídeo bajo demanda (y generando a su vez otros proyectos alternativos basados en la misma plataforma).
Total. Para tener un mal catálogo con malos precios que es de lo que adolecen todos los videoclubs online españoles. Ese es el fallo crítico que ni nosotros ni los que aún siguen en pie podemos arreglar.
¿Por qué? Porque la mayoría de los que componen la industria del cine no independiente no permiten que pueda ser de otra forma (en España especialmente). Ahogan el potencial del negocio con sus condiciones.
Quizás por eso a día de hoy el futuro de una plataforma de cine independiente como filmin me parece mucho más prometedor que el del resto. Son más libres y ágiles en sus movimientos. Es una industria con menos ataduras. Más dispuesta a adaptarse al cambio.
Volviendo al meollo
Sí, me fui por las ramas como siempre. En esa etapa sufrí un montón. Y aprendí mucho más: programar para móviles, para Smart TVs, desarrollo de APIs REST, gestionar equipos… También aprendí a cometer errores importantes. Con decisiones tecnológicas y de gestión de equipo. Espero haber aprendido bien de ello. Especialmente de gestión de equipo.
Si alguien tiene curiosidad, se realizó una transferencia tecnológica a uno de los clientes más importantes. Su videoclub online, basado en nuestra tecnología, aún sigue en pie: http://chili-tv.it/. En Italia, eso sí.
Les debemos mucho a estos italianos. Mucho sufrimiento también. Pero el haber podido cobrar nuestras nóminas en los peores momentos, y que nuestro trabajo no se tirara a la basura de golpe también.
Ahora estoy aprovechando todos los conocimientos acumulados en otra empresa. Desarrollando proyectos para móviles y SMART TVs. Algunos muy interesantes. Otros puede que pioneros.
Y si me dejan desde Pocket Widget, quizás podamos hablar en unos meses de la liberación del primer framework para SMART TVs español y con licencia libre. Es más, yo diría que de los primeros del mundo en soportar un amplio abanico de modelos de SMART TVs de distintas marcas.
Vamos poco a poco. Lo primero será enviar esta semana al QA de Korea de Samsung nuestra primera aplicación de SMART TV hecha con la base de dicho framework.
Paciencia. Que vamos paso a paso. Y os iré contando en esta bitácora algunos de ellos. De cómo nos vamos adaptando al cambio. Porque el negocio de las TIC no es otra cosa al fin y al cabo. Una permanente adaptación al cambio.