Tenía que pasar. Era obligado. Y la fiesta sólo acaba de empezar.
Efectivamente hablo de la burbuja inmnobiliaria. No voy a realizar gráficas en esta ocasión. Lo dejo para más adelante.
Ya hice un pequeño análisis de la situación hace un año. Referencié también lo que otros decían.
Siempre queda la duda de si tanto experto augurando un cambio tan brusco no sería un simple movimiento “fin del mundo”. Pero es cierto que cuando las explicaciones venían tan bien explicadas de economistas como los profesores Jorge Montalvo y Ricardo Vergés, pues pocas dudas quedaban de que la situación era crítica.
Ricardo Vergés fue uno de los primeros en hacer advertencias serias sobre el peligro de la burbuja inmobiliaria que se estaba gestando.
Hace poco el señor Montalvo confesaba que, en un breve encuentro casual con Vergés, éste le reconocía haber sufrido un marginamiento profesional debido a su posicionamiento.
Esta última decada España ha impulsado su economía a base de ladrillazo. No hay forma más efímera y lamentable de crecer. Porque en realidad no trae crecimiento, sino miseria.
Una vez se acaba el boom no queda nada. Pueblos enteros en paro que no tienen alternativa porque no diversificaron sus actividades.
Algunos sólo se dedicaban a la fabricación de ladrillos, otros a la de puertas, los pueblos mediterráneos a construir y construir.
Se acaba el boom. Se acaba la actividad, el trabajo y los ingresos.
¿Y donde está el dinero? ¿En los bolsillos de los cientos de miles de españoles hipotecados hasta las trancas durante 30-40 años? Casas por las que pagarán al banco un mínimo del 30% más de lo que pagaron al constructor.
Casas que en unos años valdrán quizás un 20% menos de lo que pagaron al constructor. Casas que si tienen que vender será perdiendo dinero. Algunos mucho dinero.
Como sucedió en Japón, tenemos toda una generación que está condenada a vivir en la casa que ha comprado en los últimos años, porque cambiar podría llevarle a la bancarrota.
¿Que os parece mucho un 20% menos?
Pues los constructores dicen que han rebajado el precio en 6 meses un 15%.
Y encima los hipotecados cada vez pagan sus casas más caras, porque el euribor ya está cotizando al 5%.
¿Que donde está el dinero? En los bolsillos de grandes promotores, constructores y políticos. Ellos han pegado el pelotazo y se han pegado la gran vida a base de hipotecar el futuro de su país. No han traído crecimiento. Han traído miseria.
Y parte de esta sociedad, de gente que nos rodea, entró al juego y los apoyó comprando pisos a precios disparatados. Apoyando a sus políticos aun cuando nos estuvieran asegurando una ruina cercana.
Ya nos vale.
Y encima después de llenarse los bolsillos ahora vienen a mendigar.
Me gusta mucho éste resumen en flash del diario el país.
Refleja dos datos contundentes. En España ahora mismo, sino se construyera nada, seguiría sobrando vivienda. La oferta seguiría siendo mayor que la demanda.
Y la realidad es que se van a construir, en principio, más de 300.000 casas a lo largo de este año.
Pero hoy además he conocido otro dato que me ha dejado bastante sorprendido. Casi cuatro de cada diez inmigrantes han comprado casa.
La encuesta que ha realizado el INE no refleja un dato clave: ¿en qué sectores tienen trabajo actualmente los inmigrantes? ¿cuantos están en paro? ¿cuantos se han quedado recientemente en el paro?
Atentos también a lo que ocurra con los bancos y cajas. Las cajas están mucho más expuestas a la crisis inmobiliaria y constructora porque han prestado mucho más a empresas y particulares en este sentido.
Aunque ya hay un primer aviso y ha venido por parte de Barclay: cierra su negocio de tarjetas en España por la alta morosidad.
Y tengo muchas más preguntas en el aire. No querría meterme demasiado en política, pero… ¿qué pasa con las comunidades autónomas tan marcadamente nacionalistas? ¿Por qué reclaman ser tan diferentes cuando esos políticos tan nacionalistas se parecen al resto de España en lo peor de lo peor?
Los políticos nacionalistas de Cataluña Y País Vasco han fomentado y vivido de la burbuja inmobiliaria. Han robado y engañado a su sociedad igual que sus “no iguales” españoles.
Hay que ver cuan diferentes que son.
Atentos a la nueva ocurrencia de la Generalitat: los nanopisos.
¡Eso sí que es minituarización y no lo de Intel!
Es más, propongo la ley de Moore para los pisos: “cada dos años los pisos reducen su superficie a la mitad”, o “cada dos años se duplica el número de personas por metro cuadrado en un piso”.
Hemos perdido el norte y llamamos piso a cualquier cosa. Hace 10 años, independientemente del número de metros cuadrados, si una vivienda sólo tenía una habitación se llamaba apartamento y no piso. Ahora te dan 40 metros cuadrados de todo en uno (cocina, baño, salón y dormitorio en un amplio espacio diáfano) y lo llaman, piso, minipiso o nanopiso.
Lo que quieran. Pero algo por debajo de 50 metros cuadrados es un apartamento. Por debajo de 35 entra en la categoría de trasteros.
¿Soluciones a esta barbarie? Dejar que caigan a plomo promotoras, inmobiliarias y constructoras. Pero mientras caen y son más débiles y desaparece la demanda de inversión, habría que ir introduciendo leyes que impidan que esa demanda de inversión y especulativa no vuelva nunca más al mercado.
Es el momento. Sino se hace ahora volveremos a tener dentro de 10 años otro ciclo tan terrible como el actual.
Es hora de que aumente enormemente la fiscalidad en la compra de segundas y sucesivas viviendas. De que no se permita la venta de una vivienda hasta un año después de su compra. De que la VPO sólo sea de alquiler, o que sólo agencias estatales puedan comprar o intermediar en la venta de VPO y por un aumento de precio sólo idéntico a la subida al IPC.
Hay tantas medidas que se pueden adoptar en el momento en que el sector se ha ahogado así mismo, que es vergonzoso que todavía ningún grupo político haya propuesto ninguna de sentido común.
Bueno, lo dejo por esta vez aquí.
Estoy harto de cierta parte de este país. Y vosotros los políticos de altura formáis parte de este sector. Vosotros los constructores, inmobiliarios y promotores que habéis tratado de explotar a la socied
ad también.
Y aquellas personas que sólo habéis sabido especular e invertir en vivienda, ojalá hayáis calculado mal y estéis tan pillados que tengáis que pedir sitio debajo de los puentes para vivir.
A los que comprasteis sin echar cálculos de qué pasaría si subiera el euribor, bajaran los pisos, y sin comparar diferentes situaciones con el coste de alquilar durante 2-3 años, y ahora estáis pillados. Querréis ayuda, claro. Yo también quiero que os ayuden. Pero que os ayuden a usar ese concepto denominado “economía doméstica”.
Los que no hemos comprado ni entrado en el juego no tenemos la culpa de que cayerais en el juego de los malvados constructores y bancos. Ellos querían sacaros los cuartos y vosotros no hicisteis lo suficiente para saber si era lo correcto o no.
Pues ahora no pretendais que el estado os saque las castañas del fuego. Ajo y agua como muchos de vosotros pensasteis con los del timo de la estampita, ¿o no?.
Al resto. Luchemos para cambiar las leyes y funcionamiento de nuestras instituciones para que en estas lides no nos vuelvan a pillar más.
Aunque, en fin, los malditos especuladores ya están en otros menesteres.