Archivo de Marzo de 2009

Fin de trayecto

Lunes, 23 de Marzo de 2009

Estamos en la última parada que hace mi bitácora para exponer datos y opiniones acerca de la actual crisis económica mundial.

Nunca antes se había hablado tanto y tan claro acerca de las graves consecuencias que traería el exceso de endeudamiento que se estaba produciendo en todo el mundo.
Internet ha sido la herramienta principal de difusión de dichas previsiones.

Da risa, por tanto, leer en los medios de papel y sus hermanos electrónicos eso de que esta es una crisis “que nadie supo ver”. He leído en boca de muchos frases de similar significado.
Decía uno de los primeros negacionistas, el señor Alvarez Cascos, que si los pisos no paraban de subir de precio es porque la gente podía pagarlos.
Eso era una realidad retorcida. Porque la realidad no era que podían pagarlos, sino que había entidades que asumían enormes riesgos concediendo enormes créditos. Y detrás personas que asumiendo dichas deudas colgaban de su cuello una soga que ha ido tensándose con el paso del tiempo.

Burbuja inmobiliaria, burbuja de crédito, burbuja de confianza, de nuevos ricos… llamémosle como queramos.
No sé ya cuantas veces he oido en estos dos años que la recuperación ya venía. Que se acababa de presentar el plan definitivo de rescate.
Hoy van y presentan otro nuevo plan de rescate definitivo.
La bolsa se pone a subir 9 días seguidos, y ala, ya hay quien pronostica el fin de la caída (al menos en bolsa).

Da igual. Algunos seguimos teniendo los pies en el suelo. Los datos sirven para eso.
Ricardo Vergés publica un nuevo artículo demoledor: la factura de la deuda.

Lo peor de todo es pensar que las personas que con los pies en el suelo no hemos asumido riesgos innecesarios, ahora tengamos que asumir, a través de nuestros gobiernos, los platos rotos de todos los demás.
¿Por qué?
¿Por qué mis impuestos tienen que subvencionar nada que beneficie la hipoteca de un mal llamado bien de inversión?
¿Por qué mis impuestos han de utilizarse para salvar entidades y negocios que repitieron una y otra vez que el gobierno socialista respetara las leyes del libre mercado cuando todo les iba, sólo en apariencia, estupendamente?

Estoy harto de tanto hipócrita. De este país de pandereta corrupto de los pies a la cabeza. Los tres poderes, el ejecutivo, legislativo y judicial huelen muy mal. Huelen a podridos.
Los intereses privados y las mafias que se mueven en torno a ellas han podrido a este país.

No es que más allá de nuestras fronteras la cosa esté mejor. Pero da la sensación de que la justicia funciona un poco mejor. De que las sentencias se ejecutan, y que los jueces no son una especie común entre los bancos de acusados de los casos de corrupción urbanística.

En fin. Necesitaba soltar estas palabras, posiblemente muy duras. Algunos querrán que injustificadas. Otros que me he quedado corto.

Da igual. Sigo creyendo que parte podemos salvarnos. Y aunque suene extraño, la salvación consiste en reunir la parte sana de la sociedad para avanzar hacia adelante. Puede que así empujemos al resto también hacia adelante y puedan incorporarse al empuje colectivo.
Pero me he cansado de creer que se pueden salvar almas perdidas. De momento he perdido la esperanza, y las ganas de andar salvando a nadie.

A partir de ahora trataré de cumplir las siguientes normas:

  • Publicar el menos una vez al mes
  • Que los artículos versen sobre tecnologías abiertas, cultura libre, y experiencias personales en estos campos.
  • Que Radio Villalibre tenga la rima del 5

Yo creo en que existen medios de sobrevivir y desarrollar grandes proyectos en estos tiempos de crisis. Y por ello he presentado a un concurso de empresas una idea de negocio basada en las tecnologías abiertas.

La clave: la búsqueda de financiación para proyectos de tecnologías abiertas.

Creo que “los sanos” no necesitamos planes bancarios para salvarnos de la crisis que provocaron otros. Creo que hay medios para, aprovechando la escasez de dinero, derrotar a grandes mercaderes con pequeñas soluciones.

Habrá que trabajar muy duro. Pero nadie dijo que sería fácil. Ni que el éxito estuviera garantizado.

Sólo que era posible.

Alarmista

Viernes, 6 de Marzo de 2009

Hace poco me llegó una crítica de una amiga, que me preguntaba si no me identificaba de alguna forma con lo que escribía el señor Droblo en un pequeño artículo de opinión.

Nada más leerlo me quedaba claro que era ella realmente la que me identificaba como alarmista. Lo que ella me parece que no tiene claro es que Droblo habla de especulación con la vivienda. Los que compraban y vendían viviendas como si fueran simples acciones.

Desprecio a quienes usan así a la vivienda. Me dan asco. Son la única causa de la crisis en la que estamos metidos.

Mi amiga dice que ella compró la vivienda para vivir. He mirado en fotocasa e idealista… su casa se vende a menor precio. Treinta mil euros es el mínimo descuento que he encontrado. En una vivienda de 300.000 euros… es un 10%, en 3 años.

No se casa porque dicen que cuesta muy caro casarse. No creo yo que sea necesario casarse para formar una familia. Aunque sí parece que ellos lo quieren así. Y si es el dinero lo que la preocupa, entonces de formar una familia con hijos ni hablamos.

Ella está feliz porque el euribor le ha bajado un montón y se siente ahora con fuerzas para llamarme alarmista.

Mientras tanto su vivienda se deprecia tanto como lo que le costaría casarse… o tener un hijo. Que alarmistas que hemos sido algunos.

Actualización:
Mi amiga se casa. Lo cual es una buena noticia y me alegro de veras por ella. Me da que inmediatamente después vendrán los niños. Buenas noticias, eso seguro ;)