Hace no mucho, hablando de Israel Ortiz conté algo sobre el Proyecto Ciclope.
En la universidad llega un momento en que la mejor forma de adquirir experiencia y preparar un buen proyecto fin de carrera es meterte en un laboratorio o departamento a colaborar.
Normalmente se aprenden muchas cosas y ayuda enórmemente a aclarar qué te gusta y qué no en tu desarrollo como persona y profesional.
Yo tenía claro desde un principio que estando en una universidad pública tenía que devolver a la sociedad algo a cambio de su financiación. Y estando en informática lo más fácil es ayudar a desarrollar software y tecnologías libres.
Así que llegó un día en que me dieron la oportunidad de colaborar dentro de un laboratorio que desarrollaba exclusivamente software libre.
Su proyecto central era, y es, Ciclope.
Sus objetivos se centran en aprovechar las nuevas posibilidades que abre Internet en el campo de uso compartido de laboratorios científicos (se escribe sin tilde en la i).
No siempre se tiene la oportunidad de tener acceso a determinados laboratorios. A veces responde a una cuestión presupuestaria, u otras a que no existe demasiada demanda y sus recursos se infrautilizarían. Al final da igual la razón, no tenemos acceso a dichos recursos de investigación y punto.
Lo que se plantea en el proyecto Ciclope es aprovechar la potencia de un medio como Internet para poder usar de forma remota dichos laboratorios. Poder establecer un sistema de reservas adecuado, y así, cualquiera tenga acceso a sus recursos.
Todo esto cobra más sentido si tenemos en cuenta que el día dispone de 24 horas. Y que en la localización geográfica del laboratorio durante las horas no laborales (incluidas las nocturnas, evidentemente) suele producirse una mayor infrautilización de los recursos.
Nuestro proyecto “estrella”, quizás porque hasta el momento es el que más recursos económicos ha conseguido atraer, es Ciclope Astro (¡necesitamos más ayuda! económica y logística, es un proyecto libre y podéis colaborar todo lo que queráis).
El objetivo concreto de este proyecto es que pueda utilizarse un telescopio de forma remota por cualquier usuario registrado en el sistema.
El proyecto está en un punto importante del desarrollo, pero aún muy lejos de estar finalizado en su primera versión. Ya tenemos el telescopio. También tuvimos unas primeras versiones de prueba del software de manejo remoto por web, pero está nuevamente en plena remodelación.
Por supuesto tenemos una serie de webcams que nos permiten visualizar qué ocurre con el telescopio y su entorno cuando lo maniobramos. Además éstas webcams han sido modificadas para permitir tomas de larga exposición y ser aprovechadas para realizar astrofotografía.
También disponemos de una cámara astronómica propiamente dicha. Algo limitada en cuanto a resolución, pero seguro que válida para esta primera fase de vida del proyecto.
Este año también se ha conseguido por fin tener la cúpula donde situar el telescopio. Hasta hace pocos meses el telescopio se pasaba todo el día aburrido frente a una ventana, donde los experimentos del personal del laboratorio no resultaban tan atractivos como comienzan a ser ahora.
Los motores que permiten desplazar la cúpula, así como abrir y cerrar (bueno, más o menos) el panel superior, están colocados y funcionando. De momento sólo de forma manual.
Dentro de esa cúpula ya se han dispuesto diversos equipos que sirven tanto como servidor de las aplicaciones web,
como de conexión y difusión de las imágenes y vídeos que captan las webcams dispuestas por la cúpula. Todos con sistemas GNU/Linux, por supuesto.
También sirven como ordenadores de escritorio con sus aplicaciones correspondientes de desarrollo, navegación web y visores de mapas estelares. Entre estos últimos destacan con mucha fuerza Kstars y Stellarium.
El primero porque es una de las herramientas astronómicas más completas del software libre (y casi diría que del no libre). No sólo dispone de un completísimo “mapa estelar” sino que permite conectarse a bases de datos externas y observar fotografías astronómicas de casi todos los objetos estelares que señala. Permite conectarse a nuestro telescopio y manejarlo de forma sencillísima. Señalas el objeto que quieres observar y él lo dirige hacia el punto correcto. Permite activar los modos de seguimiento e incluso manejar la webcam para realizar fotografías astronómicas.
Provee básicamente de casi todos los servicios que nos gustaría ofrecer a través de nuestra aplicación web. Es más, Kstars también está preparado para el uso remoto del telescopio. Pero claro, no está preparado para gestionar las reservas de uso ni mucho menos controlar el resto de dispositivos de la cúpula. De eso hablamos después.
Sin lugar a dudas, con su modo nocturno es la herramienta ideal para llevarse en un portátil al campo para aprender observando el cielo.
Stellarium era inicialmente un programa cuya principal característica es que permitía reconocer de forma secillísima la posición de los objetos estelares más destacables. Empezando por las constelaciones, a las que acompaña con unas preciosas ilustraciones superpuestas.
Pero en los dos últimos años la aplicación ha sido mejorada enormemente y es una herramienta educativa muy recomendable para cualquier no iniciado en esto de la astronomía.
Retomando los elementos de los que sí disponemos, no podemos olvidar la estación metereológica, cuyos datos en tiempo real serán imprescindibles para decidir si la cúpula se abre o no. Y sino se puede abrir por las condiciones atmosféricas, el sistema niega también el uso remoto del telescopio durante ese periodo.
Como decíamos entonces, no basta con poder manejar el telescopio de forma remota, sino que la aplicación web ha de manejar otros muchos más dispositivos que lo rodean. Por un lado es evidente que ha de sincronizar el movimiento de la cúpula con el uso del telescopio. 
También ha de analizar los datos atmosféricos que proporcione la estación metereológica para evitar posibles daños por inclemencias climáticas.
Y por supuesto, como ya dijimos, debe llevar el control de reservas de uso y asignación de recursos a los usuarios.
Otras funciones que debe permitir el entorno web es que si no somos un usuario con derechos de uso en un instante determinado, sí debemos poder observar todo aquello que sucede en la cúpula y las imágenes que recogen el telescopio. Se trata de un proyecto abierto en todos los sentidos.
Además permitirá el almacenamiento y gestión de albumes fotográficos. Y se integrará una aplicación que permita el procesamiento fotográfico de las imágenes. Un paso esencial en la astrofotografía para obtener imágenes realmente buenas.
Además la posibilidad de retransmitir clases magistrales mediante videoconferencia, con opción a incluir salas de conferencia mediante VoIP son otras posibilidades planteadas recientemente.
Faltar nos falta de todo también. Los sistemas que permitan la simultaneidad de movimientos entre cúpula y telescopio es uno de los más evidentes. También medidores de contaminación atmosférica y lumínica serían interesantes (estamos al lado de la circunvalación M-40 de Madrid) para anticipar qué calidad de fotografías podríamos obtener en esos instantes.
Colocar algunas barandillas en la azotea sería algo deseable si en algún momento queremos recibir visitas ajenas al laboratorio. Por ejemplo en caso de jornadas de puertas abiertas.

Además hemos detectado un problema de vibraciones en la cúpula. Estas se transmiten al telescopio y evitan que puedan obtenerse imágenes enfocadas y precisas. Por un lado están las propias vibraciones del edificio en el que se sitúa la cúpula. Estar rodeado de torres de refrigeración no ayuda. Las vibración del ascensor del edificio mucho menos. Quizás existan posibles métodos de mitigarlas. No lo sabemos.
Las transmitidas por el propio suelo de la cúpula al andar gente sobre el mismo o las de los PCs con sus ventiladores y discos sí tienen fácil solución. Sobretodo las últimas.
Y la aplicación web requiere aún de muchas horas de desarrollo. Son muchos aspectos los que deben desarrollarse aún como hemos visto. Y todo ello casi siempre tiene su repercusión sobre el sistema software que ha de gobernar toda la cúpula.
Aún así el sistema ya está preparado para realizar observaciones astronómicas de forma presencial. Ya está en marcha todo el proceso de calibración del telescopio y detección de problemas en la infraestructura construida. En las últimas observaciones realizadas, aún no retransmitidas por webcam, se ha podido observar la Luna, Saturno, Venus o Júpiter.
Algunas de las tomas realizadas pueden encontrarse aquí.
De momento los resultados iniciales están algo lejos de la calidad final que quiere obtenerse.
He de decir que yo no he sido precisamente alguien que haya aportado demasiado a este proyecto. A día de hoy mi colaboración con el mismo ha sido muy escasa. Alguna idea suelta, algún pequeño código, pero mucho apoyo moral (¿eso cuenta?).
En la web de Cíclope existe una relación de las personas que de alguna forma se han visto involucradas en dicho proyecto. Algunas de las cuales han puesto mucho de su esfuerzo en Ciclope Astro. Por ellos es posible ya hoy subirse a una azotea y contemplar la cúpula bajo una puesta de sol. Mientras alguien abre las compuertas de la cúpula para que la temperatura interior se nivele con la exterior y comienza la puesta en marcha del telescopio que permanecía aparcado. Otra persona ultima la colocación de una webcam. Otra de un chat en la aplicación web. Se programan unas últimas líneas aquí y allá.
Y a pesar de la gran cantidad de trabajo y esfuerzo que se intuye que queda por delante. De las luchas por buscar financiación y apoyo mediático que habrán de librarse. A pesar de todo eso, para todos ellos sigue siendo un gustazo venir con un bocadillo, una bebida, unas patatas, y sentarse a cenar en la azotea mientras anochece. Esperando el momento de volver dentro y comenzar las pruebas que aún habrán de repetirse durante muchos meses

El proyecto Ciclope:
Siempre agradecemos enormemente cualquier colaboración y la muy necesaria financiación económica.